Y digo mis porque si en la música los gustos pueden diferir creo que esto es aún más en la gráfica de los discos. Cierto, radiopostal, pareciera que ahora las portadas no importan tanto –sobre todo porque la mayoría de la música que consumes es bajada de internet, pillo- pero una buena tapa puede decir casi tanto como las canciones que contiene. Aquí las que me siguen asombrando.
Puesto 5: The Beatles – Abbey Road
Mucho se dice sobre la portada del Sargento Pimienta, de hecho gran parte de la prensa especializada la considera la mejor de la historia pero a mi gusto la de Abbey Road es indiscutiblemente lo mejor que gráficamente nos dejaron los Fab Tour, lejos del excesivo colorido del Sgt Pepper, esta portada es simple. Cuatro tipos que se despedían como banda, caminando por la calle donde grabaron gran parte de su obra. Como dato curioso, los pastrulos que afirman que Paul McCartney murió cuando la banda se iniciaba y que fue reemplazado en secreto para no perder fans dicen que una de las pistas que dejaron los otros fue poner al “Paul” de la portada sin zapatos. AHH no te habías dado cuenta.
Puesto 4: Ramones - Ramones
Sucia la pared. Desaliñados y decadentes, los Ramones apoyados en ella con pinta de no tener qué perder. Eternizados desde el instante mismo de la fotografía. Chaquetas de cuero y jeans roídos, inmunes al tiempo y los nuevos estilos. El punk capturado en una imagen.
Puesto 3: Bob Dylan – The freewheeling Bob Dylan
Para su segundo álbum (lanzado en 1963) el genio norteamericano posó junto a su novia de entonces –y gran musa de aquellos años- Suze Rotolo caminando por las calles de Nueva York. La cara ingenua y esperanzada de un artista que pronto se convertiría en artista de culto.
Puesto 2: Rolling Stones – Live Licks
A lo largo de su extensa carrera, los Stones han sabido reflejar en sus portadas lo provocador de su sonido. Entre las mejores, figura la que diseñó Andy Warhol para el disco Sticky Fingers. A pesar de eso nadie esperaba que a sus sesenta y tantos años fuesen capaces de volver a ganarse la censura con la portada de su disco en vivo Live Licks del 2004. Una mujer vestida tan solo con una tanga de cuero montada en la clásica lengua de la banda.Si consiguen el dvd de esa gira podrán ver el video de donde sacaron la imagen. Viejos pero peligrosos.Puesto 1: The Clash – London Calling
No hay mucho que decir. El mejor retrato de la fuerza con la que los liderados por Joe Strummer asumían su rol en el mundo. Y es que The Clash no fue solo una gran banda de rock –que nació con el punk y creció con los ritmos que recogieron del tercer mundo y los barrios bajos de Norteamérica- fue también una postura frente a la situación política y cultural de aquellos años. La guitarra a punto de reventar contra el suelo como metáfora de la rabia con la que los inglesen tocaban sus canciones. Si el objetivo de una portada es trasmitir con una imagen aquello que los músicos dicen en sus canciones, ninguna funciona mejor.
Qué me importa lo que tú, amigo lector, hagas en tu vida sexual. Qué te importa a ti, cibernauta curioso, lo que éste, tu amigo radiopostal, realice en la intimidad. Las sábanas se desordenan en casa y es asunto de cada quien. Sin embargo eso no imposibilita que tu blog musical favorito brinde a toda la tele audiencia un nuevo conteo, esta vez con las mejores canciones para el saludable ejercicio amatorio y todos los previos y posteriores que tan sublime acto componen. Para leerse en pareja (procurando, eso sí, que tu compañero/a tenga las mismas malas intenciones que tú)
Puesto 5: You can leave you head on (Joe Cocker)
Una fantasía tan recurrente como hacer el amor en la playa o vestir a tu chica de colegiala perversa es que ella baile como Kim Bassinger al compás de esta canción. Que importa, amigo, si tu novia no se parece mucho a la gringa. Qué importa, compañera, si tu chico tiene de Micky Rourke lo que Tongo de flaco, después de un contoneo con esta canción de fondo lo único que queda es felicidad. Mejor que terapias para parejas consumadas por la rutina y mejor que el alcohol para jóvenes que recién empiezan. Un tema universalmente sexual… tararararaaaaaaaaaannnnnnnnnnnnnn
Puesto 4: Prófugos (Soda Stereo)
La conociste bailando en una discoteca. Sus movimientos te invitaban a acercarte venciendo tu propia timidez. Es poco lo que hablan y mucho lo que sienten. La prisa por consumar el deseo los lleva a un callejón oscuro. Al fin de cuentas el sexo es la prolongación de un frenético baile y siempre seremos prófugos, los dos…
Puesto 3: My Love (Paul McCartney)
Esmérate, amiga radiopostal, trátalo con cariño y organiza una comida ligera pero acogedora con un vino que al menos cueste 20 lucas. Vas a ver como su pose de indiferente acaba cediendo. Pídele que te saque a bailar esta canción. Aguanta las pisadas con estoica valentía. Cuando empiece el Solo de guitarra es momento de poner sus manos en tu cintura…
Puesto 2: Ya eyaculé (Joaquín Sabina)
“vístete de putita, corazón, vuélveme loco/ ponte aquellas braguitas de nylon/ y luego… te las quitas poco a poco”
Puesto 1: Let’s get it on (Marvin Gaye)
No hay canción más sexy sobre la faz de la tierra. La gran voy de Marvin Gaye se mueve entre una melodía provocadora y sutil al mismo tiempo. Si alguna canción puede encender las ganas es ésta. Lanzada en 1973 su sensualidad sigue vigente con el paso de los años. Ahora bien, si consigues esta canción en vinilo (y tienes donde reproducirla) te anotas un golazo de media cancha, una canasta de tres puntos, en fin una noche de lo más feliz bajo las riendas de la pasión. O al menos será un intento elegante.
Un buen solo es lo más cercano que puede haber a la eternidad rockera. Cuando el guitarrista toma la batuta de una canción y despliega sonidos contundentes, etéreos, agresivos o melancólicos (según la ocasión y según el oído) realmente uno piensa que el rock salvará al mundo. Por eso existe la guitarra imaginaria y no, por ejemplo, el bajo imaginario.
Y así como en los buenos goles, las buenas borracheras o los buenos polvos, no existe un modelo fijo para calificar un faena guitarrística como perfecta. Algunos Solos son tan imposibles como el amor y otros lucen sencillos como el amor. Por eso detesto a quienes miden la destreza de un guitarrista en base a cuántas notas toca por segundo; que se entienda: rapidez no siempre es destreza, metalerito. El siguiente atrio de los mejores solos de guitarra es, como todo en el rock y más allá, encantadoramente discutible (Dios nos libre alguna vez de estar todos de acuerdo sobre música), el único criterio reinante es la capacidad que han tenido estos minutos de éxtasis guitarrero para conmover a éste, su radiopostal amigo, ya sea dejándolo con la boca abierta ante tanta destreza o animándolo a probar un resultado similar con las seis cuerdas y fracasando en el intento. Disfruten, comulguen o pataleen con la selección.
Puesto 5: Money de Pink Floyd (Solo Man: David Gilmoure)
Puedo decir que detesto el denominado rock progresivo casi en su totalidad. Pink Floyd, para este servidor, representa en gran medida la pomposa vacuidad de un género que, solito nomás, se puso la indulgente etiqueta de “Música selecta para gente profunda” Pamplinas! Tampoco le vi mucha gracia al Dark Side of the Moon el álbum considerado por muchos la obra maestra de lo conceptual. Pamplinas, de nuevo. Para eso Tommy de The Who. Pero a pesar de toda la bilis soltada progresivamente con el género-banda-disco es imposible no rendirse ante Money, una canción de una cadencia casi funky merced del bajo y la batería pero donde la vedette sin duda es la intempestiva arremetida de David Gilmour con su viola. Ninguna versión en vivo es tan contundente como la de estudio así que a bajarse el tema (No recomiendo el disco entero por las razones arriba expuestas).
Puesto 4: Layla de Eric Clapton (Solo Man: ¿quién crees?)
Dejando de lado todo el morbo que tiene el tema por ser el primer movimiento de la estrategia de Clapton para quitarle la esposa a su amigo George Harrison (en el cielo, como los de Néctar)Layla es la muestra eterna de lo que hizo grande al guitarrista inglés: su fidelidad (irónico) al Santísimo credo del Blues al momento de disparar notas en su Fender Stratocaster y aunque, en definitiva, el buen Eric tiene cientos de solos memorables me quedó con este porque… pues porque es el que más me gusta.
p.d.- La versión del Unplugged es estupenda, también.
Puesto 3: Stairway to Heaven de Led Zeppelin (Solo Man:Jimmy Page)
Estar dentro de una de las canciones de rock más grande de todos los tiempos le da ya puntos ganados a este Solo incluso antes de oírlo con especial atención. La principal virtud aquí es que Jimmy Page –quién desde un comienzo mostró que sus límites con la guitarra eran galácticos- economiza detalles en un Solo cuyo encanto es ser un puente sutil entre la delicadeza de la primera parte del tema y la lisérgica explosión del final. Claro, con Bonzo en la batería secundándote ¿quién no? únicamente Jimmy Page, hermano. Impresionante.
Puesto 2: Highway to Hell de AC/DC (Solo Man: Angus Young)
Mi canción de rock favorita y mi guitarrista favorito. Angus Young y su banda de alto voltaje representan para mí el punto perfecto entre virtuosismo y sentimiento (adjetivos muchas veces reñidos en el mundillo del rock) Secundado por un riff contundente, el pequeño Angus se desliza en el escenario sintetizando muchos años de rock and roll, Hard Rock, Metal y hasta Punk en dos minutos. Al verlo uno siente que ¡es cierto! Un buen solo de guitarra transforma hasta al más desgarbado en un Dios instantáneo.
Puesto 1: Johnny B. Goode de Chuck Berry (Solo Man: ¡No va a ser!)
El mejor sólo de la historia porque, gracias a él, la guitarra pasó de ser un instrumento más a convertirse en la beldad dueña de todos los adjetivos grandilocuentes que luego adquirió dentro del rock and roll. Muchos han afirmado que no se puede ser rockero sino sabes tocar lo que el buen Chuck hacía mientras bailaba como pato en el escenario. Pueda que Elvis sea el Rey pero sin Johnny B. Goode y otros temas como éste, el rock and roll habría sido sólo una moda tan efímera como un burdo pedito.Go Go, Go Johnny Go!!!