Jodido Rock and Roll
Ahora que ha pasado un prudente tiempo para éste, su radiopostal amigo, desde la separación de los Fuckin Sombreros es oportuno hacer una breve revisión-homenaje a la corta pero ilustre (si es que el término cabe en la chata escena nacional) carrera de los liderados por Pipe Villarán. Rock and roll, papá.
Un guitarrista de hardcore, otro de ska y ritmos fusionados junto a un baterista pop y un bajista salido de la nada. Impredecible el camino que tenía por delante una banda formada con ilustres retazos de otras ilustres bandas nacionales (La liga del sueño, G3 y El Guetto para que ser exactos) pero contrario a lo que podría esperarse, el resultado no fue un arroz con mago de tantas vertientes pasadas sino que, desde un comienzo y con algunos sabrosos matices, el sonido que los Fuckin Sombreros abrazaron fue el sucio y confiable rock and roll. Ese que los Stones, Kinks, Hendrix y otros traviesos muchachones escribieron sobre piedras rodantes décadas atrás.
Y, quiéranlo o no, lo hicieron justo a tiempo. Los Sombreros ocuparon una vacante en la movida peruana plagada de Punkekes, Darks y Metaleros pero exenta de rock a secas justo cuando un revival del género se apoderaba del mundo. Como quien dice aparecieron en el momento más oportuno y bien vestidos para la ocasión. Así, tras algunas presentaciones y grabaciones bajo el nombre de Astrolabios, cambiaron su denominación influenciados, según Pipe, “por la onda Spanglish tipo Amores Perros” (sic). El paso obligatorio era plasmar tantas buenas vibraciones en un primer disco.
For those About to Rock we salute you
![]()
En Bazooka (Mundano Records- 2003) se notan aún residuos de sus bandas anteriores –inclusive varias canciones fueron tocadas en las formaciones previas de los fuckin integrantes- sin embargo el producto final suena cohesionado y fiel a los principios que la banda abrazó durante toda su existencia. Guitarras filosas, ritmos machacantes conviven junto a melodías memorables con juego de voces incluido. El primer tema, que también da título al disco, golpea como patada al hígado. Le siguen un puñado de canciones donde conviven el punk, el ska y hasta la música de salón estilo cowboy (punto al radiopostal que conozca el nombre concreto del estilo de la canción vaquera) Pero a pesar, y debido a tantos géneros la placa entera huele a crudo rock and roll, a guitarras fender con amplis Vox, a disco de vinilo que le gusta también a tu viejo rockero. En definitiva la originalidad estaba en abrazar sin roche los dogmas clásicos de un género inmortal. De las más destacadas: la emotiva Barbacoa Punk, Amnesia y su masturbatorio final y la genial Sorprendido, todo un himno para su servidor.
¿Experimental, yo?
![]()
Con un ritmo de chamba constante, dos años después de su opera prima los Fuckin Sombreros lanzan Tornasol otra vez bajo el sello Mundano –al cual habrá que hacerle un homenaje luego, luego- Muchos críticos, criticones, fanáticos y detractores no tardaron en calificar este disco como la placa experimental de la banda. Supuestamente aquí dejaban de lado los axiomas del classic rock para arriesgar con otras sónicas propuestas. ¡Pamplinas! Es cierto que en Tornasol encontramos elementos impensables en la Filosofía Sombrereta como el uso de baterías programadas y loops. Pero la placa no deja de ser un disco de rock and roll (género que por lo demás extiende su vida a través de los años con préstamos de otros estilos) y una correcta extensión de su predecesor. Qué mejor prueba de ello que la introducción de rollin con ese sonido Delta Blues y el tema que le sigue Susi Blue, el cual posee el mejor solo que éste, su radiopostal amigo, ha escuchado en un guitarrista lorcho (¡¡Grande Pipe!!) en todo caso, se nota en la placa los matices que brindan la inclusión de elementos como el de los coros femeninos, la trompeta y los pequeños artilugios electrónicos que se suman sin roche a el combo guitarras-bajo-batería.
Ahora bien, si algo hay que darle de experimental al asunto es que la mejor canción del disco –y una de las mejores de la banda y…- es un tema que no tiene nada que ver con el sucio rock. Es más, les aseguro que hasta ahora no sé con qué diablos tiene que ver tan etéreo y bello tema. Estrella. Pero como no la encontré en video los dejo con Susi Blue. Genial
Adiós, compañeros, adiós.
![]()
Cinco estrellas para un disco redondo. Desde su concepción, Sha-La-La (Fuckin Records-2006) tenía todas las de ganar. Para esta placa, Los Fuckin Sombreros optaron por grabar la totalidad de temas tocando en vivo y en simultáneo. Lo que para otros podría haber sido una pérdida de tiempo y dinero para Pipe, Franzua, Miguel y Arturo fue ocasión perfecta para lucirse como instrumentistas y como banda cohesionada pues aquí suenan más que nunca a los Fuckin Sombreros y punto. Las voces se combinan a la perfección al igual que las guitarras desprovistas de efectitos inútiles. El bajo y la batería le agregan cohesionada sabrosura al asunto para la construcción de trece temas memorables. Este, además -y según los propios Fuckin- es el disco más leal al sonido clásico que nos ha hecho amar al rock and roll de toda la vida. Salvo la acertada inclusión de pianos, órganos Hammond y saxo en una canción, el álbum es un paraíso para quienes amamos los solos de violas al estilo de la vieja escuela. Para destacar entre tan buen puñado de temas tenemos a Sha-la-la, Fuckin Twist y Terminal Blues donde Pipe vuelve a mostrar quién manda entre los guitarristas peruanos. El melancólico final con Sobrio Otra Vez deja la sensación de agradecimiento ante tanta bondad musical pero a la vez de insatisfacción pues de discos como éste ¡faltan más, hermano!
La misma sensación que tuve cuando supe que la banda se iba a separar. Jodidos Fuckin, yo que me imaginaba el Anthology. Sólo queda quitarse el sombrero y aplaudir tan efímera pero soberbia carrera. Si no me equivoco a estas alturas del partido ya Franzua debe estar en el extranjero. Del chino Ríos sabemos que volvió a las andadas con la Liga del Sueño. Miguel Barreto… gratificación a quién de señas del bajista y, bueno, siempre atentos a una nueva aventura de Pipe y su Les Paul (aunque el radiopostal espera más el fuckin reencuentro)
Gracias, muchachos, por tan buen rock and roll.
