El regreso de los malditos

Octubre 9, 2007 at 1:43 am (Yo tambien se jugarme la boca)

La vuelta a los escenarios de Soda Stereo ha opacado en los medios el retorno de otra gran banda que también se reúne diez años después y por los mismos insanos motivos que los argentinos: Money, that’s all i want!

Héroes del Silencio ha vuelto con todos los excesos y demonios de una banda a la que se le puede rotular sin roche el cartel de “maldita”. Oscuros y controversiales estuvieron durante una década en boca y oídos de toda España y gran parte de Latinoamérica, tanto por sus contundentes producciones como por su arrogancia dentro y fuera de un escenario. Desde su primer disco El Mar no Cesa, publicado en 1988 –y con claras influencias de The Cure y otras bandas similares- quedaba claro que lo suyo no era para complacer a nadie. Sus canciones eran el grito inconforme de cuatro jóvenes sin muchas ganas de caerle bien a la gente. Sus letras, más que introvertidas confesiones, eran como provocadoras cachetadas saliendo por los parlantes directo al rostro de los fanáticos, que hallaban en Bunbury y compañía un tótem donde exorcizar sus propios demonios.

Al mencionado debut se le suman tres producciones más: Senderos de traición (1990), El espíritu del vino (1993) y Avalancha (1995) en las cuales pasaron de un sonido Dark inicial a surcos más agresivos siempre con la voz de Bunbury rugiendo furiosa las contradicciones de su alma.

Para cuando se separaron en el 96 la relación entre los integrantes era poco menos que un desastre (si no solían tolerar mucho a la gente y a la prensa eran mucho menos condescendientes con sus propios egos) A partir de ahí solo Enrique Bunbury siguió una carrera exitosa a base de mezclar ritmos de distintas latitudes con su particular forma de ver el rock and roll.

Pero el dinero lo puede todo y, teniendo como excusa el décimo aniversario de su separación,  Héroes del Silencio vuelve al ruedo para dar una lección de actitud ante tantos chiquillos jugando a misteriosos por simplemente llevar rimel en los ojos. Y aunque ¡Oh, novedad! su gira de retorno no llegará a tierras peruanas -mientras que en países como México vienen de actuar dos noches seguidas ante 60 mil personas- el regreso de los malditos supone una buena excusa para (re)descubrir esos álbumes llenos de inconformismo, ansiedad y desesperanza. Anímate, radiopostal, a conocer el lado oscuro de la madre patria.

 

2 comentarios

  1. Beto dijo:

    Octubre 9, 2007 en 2:31 am

    y si los gatos flaco se vuelven a reunir en 10 años yo pediré minimo unos 20 mil dolares!!! jajajajaja

  2. Oscar Gallo dijo:

    Octubre 21, 2007 en 3:52 am

    Haz como Men at Work o Toto (ya con ‘Beto’ estás a mitad de camino), sólo basta con que reaparezca uno y se consiga a unos cuantos que se asemejen a la banda. Pero hagas lo que hagas, no le pongas Beto y los Gatopostales, ¡no seas divo!

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